Cómo cuidar tu plancha de acero inoxidable
El acero inoxidable: un material fácil de mantener, pensado para durar
Una plancha pensada para que la uses a menudo, sin complicaciones.
En Vivaplancha, hemos apostado por el acero inoxidable macizo, el mismo que se utiliza en las cocinas profesionales, por su durabilidad, su higiene y su facilidad de limpieza.
Sin recubrimiento, no poroso y resistente al calor, el acero inoxidable no absorbe ni las grasas ni los olores. Mantiene su rendimiento con el paso del tiempo y se limpia fácilmente, sin necesidad de productos agresivos.
Cuidar la placa de cocción
El mantenimiento de una plancha de acero inoxidable es rápido e intuitivo.
Después de cocinar, cuando la placa aún está caliente (pero no ardiendo):
- Vierte un poco de agua fría o una mezcla de agua y vinagre blanco (50/50)
- Deja actuar 2 minutos y despega los restos con la espátula.
- Empuja los residuos hacia la bandeja recogegrasas
- Aclara con agua limpia y seca con un paño o una bayeta de microfibra para un acabado perfecto.
No necesitas ningún detergente ni producto abrasivo.
30 segundos bastan para volver a disfrutar de una placa limpia.
Un mantenimiento sencillo, tanto a diario como a lo largo del tiempo
En el día a día, desglasar en caliente permite mantener la placa limpia y saludable.
Ocasionalmente, según el uso, se puede utilizar un limpiador adecuado o un estropajo de acero con mango para devolver a la placa su aspecto original.
El acero inoxidable puede adquirir una ligera pátina con el tiempo: es normal y no afecta a la cocción ni al rendimiento.
Todas las planchas Vivaplancha están diseñadas para un uso prolongado. Las piezas son reparables, los accesorios están disponibles y el acero inoxidable mantiene sus cualidades año tras año.
Resistencia comprobada en exteriores
Una protección sencilla, para una tranquilidad duradera.
Las planchas Vivaplancha están diseñadas para vivir al aire libre. Toda la gama está pensada para resistir la humedad, las variaciones de temperatura y un uso frecuente en exteriores.
Para conservar tu plancha y su aspecto durante mucho tiempo, basta con protegerla cuando no la utilices, usando una tapa, una funda o ambas.