Primer uso de la plancha
1. Una puesta en marcha sencilla, desde el primer día
Tu plancha Vivaplancha está diseñada para que la uses de inmediato, sin preparaciones complicadas.
Antes de la primera cocción, basta con enjuagar la placa con agua caliente para eliminar posibles restos de fabricación. Sécala después con un paño suave.
No es necesario realizar ningún curado. El acero inoxidable macizo es un material saludable y neutro, listo para usar desde el primer encendido.
2. Conectar la plancha al gas: sencillo y seguro
La conexión de tu plancha es igual que la de una barbacoa tradicional.
La instalación consta de cuatro elementos: la plancha, una manguera de gas adecuada, un regulador y una bombona de gas.
El regulador suele venir incluido al comprar la bombona, ya sea de butano o de propano. Las planchas Vivaplancha son compatibles con ambos tipos de gas. Para uso en exterior, se recomienda el propano: ofrece una llama más estable y mayor potencia, incluso en días frescos.
Una instalación sencilla, sin necesidad de ajustes técnicos especiales.
3. Primer encendido: la base de una cocción exitosa
Una buena subida de temperatura es esencial para sacar el máximo partido a tu plancha.
Enciende tu plancha y déjala calentar durante unos cinco minutos. La placa alcanza rápidamente una temperatura elevada, superando los 300 °C, ideal para dorar los alimentos.
Este aumento de temperatura permite una difusión homogénea del calor en toda la superficie y garantiza una cocción perfecta, sin que se peguen los alimentos.
La plancha se controla en caliente, nunca en templado.
4. Entender la cocción en plancha de acero inoxidable
La placa de acero inoxidable realza de forma natural los sabores de los alimentos.
Gracias a un aumento de temperatura alto y uniforme, la placa permite un sellado rápido que activa la reacción de Maillard. Los jugos se caramelizan, las texturas permanecen tiernas en el interior y los alimentos desarrollan un sabor intenso y natural, sin quedar impregnados de grasa.
Cuando la placa está lo suficientemente caliente, los alimentos se sellan al instante, forman una costra y se despegan de manera natural.
Para comprobar la temperatura adecuada, realiza la prueba de la gota de agua: unas gotas deben formar pequeñas esferas que rueden sobre la superficie.
Añade siempre la grasa en el momento de la cocción, justo antes de colocar los alimentos, para preservar los sabores y evitar un sobrecalentamiento innecesario.
5. Después de la cocción: una limpieza rápida e intuitiva
La limpieza de tu plancha se realiza justo después de cocinar, de forma sencilla.
Cuando la placa aún está caliente, vierte un poco de agua y desglasa con una espátula de acero inoxidable. Los restos de cocción se deslizan de manera natural hacia el recipiente recogegrasas situado en el lateral.
El acero inoxidable no es poroso: no absorbe ni las grasas ni los olores, lo que facilita el mantenimiento diario.
Para consejos detallados, consulta nuestra guía dedicada:
6. ¿Todo se puede cocinar a la plancha?
La plancha permite cocinar mucho más que asados.
Gracias a un calor homogéneo y perfectamente controlado, puedes preparar carnes, pescados, verduras, mariscos, huevos, quesos, frutas… e incluso recetas delicadas.
La superficie lisa de acero inoxidable permite alternar cocciones, dorar, mantener caliente o terminar una cocción suavemente, sin mezclar los sabores. Con poca grasa, los alimentos conservan su sabor natural y sus texturas. Una cocina variada, sencilla y creativa para cada día.
Un detalle extra: las planchas Vivaplancha están equipadas con 2 o 3 mandos de ajuste independientes, lo que permite adaptar la potencia de cocción según los alimentos. Así, puedes dorar una carne a fuego fuerte en una zona mientras cocinas verduras a fuego suave en otra.